Historia de Zahara
La historia de Zahara se remonta a los fenicios y romanos que vieron ya en estas costas un filón en la pesca del atún y una zona ideal para la defensa del estrecho de Gibraltar.
Con una historia vinculada a la pesca del atún, Zahara cuenta con una curiosa historia que combina colonias romanas, la pesca con almadraba, la presencia de piratas y maleantes y su actual carácter de pueblo de interés turístico que abandona poco a poco el sector de pesca como centro de su economía.
El principal resto arqueológico de la zona es el castillo de la almadraba, del que aún se conservan algunos muros y que fue testigo de la época de máximo esplendor de la zona, cuando era destino de retiro real durante el siglo XVI para nobles y para la propia realeza, que disfrutaba visitando la activa almadraba y probando las delicias locales.
El Castillo se construyó para
proteger la almadraba de los piratas moriscos
que eran especialmente activos en esta zona
y que habitualmente atacaban la costa, saqueaban
los pueblos y cogían a la población como esclavos.
La zona llegó a ser tan peligrosa que para trabajar
a la almadraba se enviaba a exconvictos o demás
gente de mal vivir a la que se redimía de sus
faltas en este destino peligroso.
Tal era la animación que se formaba alrededor de la almadraba que algunos sostienen que la palabra “cachondeo” proviene de las juergas sin fin que se gastaban los almadraberos a orillas del río zahareño Cachón.
Y así transcurrió la historia de Zahara, con sus altos y sus bajos, hasta los últimos 30 años, en que el boom turístico convirtió este humilde pueblo de pescadores en uno de los destinos más populares y demandados de la costa de Andalucía, y en particular por muchos famosos españoles.